Bienvenido a la Catedral Oscura, hogar de las Hijas de la Insidia, Hermanas de la Batalla que han abrazado a los verdaderos Dioses. Esta lista no es oficial, por lo que no puedes presentarte a torneos con ella, y es necesario que preguntes a tu rival antes de empezar a jugar. Este proyecto está aún en fase de elaboración.

28 de marzo de 2007

Aspecto

Hijas de la Insidia

Las Hijas de la Insidia no tienen un aspecto fisico determinado, muchas muestran mutaciones, muy visibles, pero otras, sobre todo entre las hijas menores no muestran ningún tipo de mutación importante, excepto tal vez minucias como una lengua bifida u ojos gatunos.

Son fanaticas religiosas, y seguiran a Alisandra alla donde haga falta, han sido participes de la visión que tuvo cuando subió al poder y están dispuestas verla cumplida. Su caracter es extrañamente maternal hacia todo aquel que comparte su credo, luchando por defender los territorios que dominan con el mismo celo que tienen los Imperiales.
Con aquellos que no creen en el Panteón pero si en alguno de sus integrantes suelen tener una actitud condescendiente, creen que nunca seran tan felices como ellas, pero aceptan sus creencias. Sin embargo con aquellos que no comparten ninguna creencia con ellas, no tienen piedad ninguna, tan solo las detendrá la muerte del hereje o su conversión, forzosa o voluntaria.

De todas las Hijas, aquellas que siguen al Caos Absoluto son las que mantienen la indumentaria mas parecida a la anterior a la Herejia de Alisandra: Sus armaduras siguen siendo negras, con detalles dorados y sus túnicas son rojas. De todas las Hijas son las que mas simbolos blasfemos portan a la batalla y las que mas Demonios invocan debido a su fanatica devoción en ellos.


Hijas de la Mentira.

La Hija de Tzeencht típica es totalmente atípica, hace mucho que su apariencia externa dejó de ser la de una humana normal.
Todo empieza cuando, despues de cierto tiempo expuesta a los influjos de su señor, su piel se comienza a abombar y se acaba abriendo como la crisalida de una mariposa, dejando a la vista una nueva piel, que puede ser de cualquier color y tono, variando desde el naranja al azul.
La antigua piel suelen llevarla a modo de trofeo sobre sus armaduras, como muestra de lo que fueron antes de servir a uno de los Verdaderos Dioses.Pero esto es todo lo que tienen fisicamente en común unas Hijas con otras del mismo culto, pues a partir de aqui la evolución es completamente distinta de unas Hijas a otras.
Mientras que algunas (muy pocas) conservan su aspecto anterior, excepto por el color de su piel, otras desarrollan un tercer ojo, les crecen tentáculos o generan algún miembro de más.
Las mutaciones pueden llegar a dejenerarlas hasta tal punto que suele ser común que las partidas de guerra de este subculto vayan acompañadas por Dracos, horribles engendros consagrados a Tzeencht, sin duda antiguas Hijas demasiado bendecidas.

Psiquicamente se caracterizan por poseer todas y cada una de ellas poderes mentales, la mayoria suelen ser pequeños trucos, tales como mover mediante telequinesis pequeños objetos o cierta telepatia instintiva entre ellas, pero sus lideres son capaces incluso de llevar a si mismas y a sus siervas a la disformidad, atravesando mientras estan en ella los obstáculos del mundo material como si no existieran.
También algunas de ellas poseen el don de la profecia, y sus proclamas suelen cumplirse con preocupante exactitud.

Las armaduras son de un azul oscuro con detalles plateados y sus tunicas de son un tono negro brillante confeccionadas de cuero y charol. Aunque tales detalles son dificiles de apreciar debido a la gran cantidad de pergaminos inscritos con blasfemos salmos y oraciones que adornan su equipo, sin contar las capas, capuchas, hombreras o faldones que llevan fabricados con su antigua piel.


Hijas de la Plaga

Las Hijas de Nurgle son fisicamente repugnantes, mas cercanas a un zombi que a un ser vivo, estas antiguas Hermanas de Batalla del subculto del Señor de la Descomposición, son todo lo contrario a un marine de plaga típico.
Mientras que estos ultimos son seres abotargados e hinchados por los gases que acumulan en su interior producidos por la descomposición de sus organismos, las Hijas de este culto son delgadas, demacradas y esqueleticas.
Sus movimientos son lentos y desgarbados y se vuelven espasmodicos cuando deben actuar con toda la rapidez que pueden.
Muy pocas conservan el pelo, que en los escasos casos en los que aún los conservan suele ser una masa estropajosa, con costras de sangre y pus resecas, nido de piojos, pulgas y garrapatas.
Sus ojos suelen estar hundidos, excepto en los casos donde alguna enfermedad les ha inflado tanto los globos oculares que estos parecen estar a punto de salirse de sus orbitas, pero en cualquier caso suelen estar bordeados de acaros y diminutos gusanos que se alimentan de los fluidos que anteriormente fueron lagrimas.
Los huesos se marcan sobre la piel, que no es mas que un pergamino reseco que los cubre. De vez en cuando se desprenden tiras de piel dejando ver la reseca carne y los miles de parasitos sin nombre que se alimentan de ella.
Pero tanto dolor las ha llegado a inmunizar, en combate se ha llegado a ver a Hijas de la Plaga sin piernas, avanzando sobre sus brazos a fin de llegar a un enemigo y acabar con él.
Sus enfermedades son mortales para cualquier otro ser vivo, que morirá si una de ellas le hace siquiera un rasguño, pero lo mas escalofriante no es la horrible muerte que espera a los contagiados, sino que, el poder de Nurgle, a traves de las bendiciones que los mataron, se hara con el control de los cuerpos que se veran transformados en zombis de plaga.

Pero por extraño que esto parezca, pese a todo el sufrimiento que han de soportar, estas hijas son psiquicamente muy equilibradas, y su deteriorado cerebro no parece acusar las enfermedades que lo acosan, siendo generalmente ellas las encargadas de llevar las cuentas de los diezmos y los impuestos que han de pagar a la Orden los mundos que protegen.

Cuando se habla de armaduras, las de las Hijas de la Plaga son dificiles de describir pero predomina el verde oscuro y mohoso, sus tunicas en su dia fueron blancas, y todavia es posible ver algun vestigio de semejante color bajo las manchas de sangre y pus.
Los cascos rara vez se los quitan, para no dejar a la vista su vulnerable rostro, y los antifaces de estos suelen ser de hueso: restos de craneos enemigos tallados para encajar sobre el casco.
Como iremos viendo a lo largo de los informes, las Hijas de la Plaga, al igual que sus hermanas de otros cultos tambien cubren sus armaduras con pergaminos que ensalzan a su señor.


Hijas de la Matanza.

Las Hijas de Khorne son mujeres muy musculadas, de fuertes brazos y piernas muy desarrolladas.
Son cruelmente bellas pese a el rictus de rabia contenida que muestran todos ellas, tienen los ojos rasgados y los pomulos muy marcados.
Los dientes son blancos y afilados y suelen estar manchados de la sangre que acostumbran a beber de sus enemigos muertos.
Su pelo, de común rojo anaranjado, aún conserva el mismo corte que mantenian durante su etapa imperial, aunque algunas prefieren raparse la cabeza a fin de ofrecer a su enemigo un blanco menos donde atacar.
Las mutaciones sufridas en estas mujeres son mas sutiles de lo habitual en los cultos del Caos, la mas corriente de ellas es la de garras, cuernos o colmillos afilados, pero carecen de tentáculos o pseudópodos. Aunque las más bendecidas suelen tener también hermosas alas ensangrentadas con las que Khorne las obsequia para llegar antes al combate.

Psicologicamente su mente varia de un extremo a otro del espectro de la psicopatia, mientras que algunas no son mas que maniaticas homicidas, en estado perpetuo de frenesí asesino, otras mantienen la fria calma del asesino en serie y combaten de modo frio y desapasionado, tan solo buscando la muerte rapida y limpia de su victima, sin ensañarse con él, pues cuanto antes caiga antes se podran enfrentar a otro y mas craneos podran ofrendar a su señor.

Las barrocas armaduras de las Khornitas son de un color rojo sangre con detalles que en principio parecen de bronce, pero una observación mas detallada demuestra que en su dia estubieron hechos de plata, pero que la acumulación de sangre seca a oscurecido el brillante material.
La túnica suele ser de un negro brillante, fabricada con cuero.
Pero las más devotas y fanaticas del culto de Khorne, las Destripadoras, van al campo de batalla sin armadura, cubiertas tan solo con harapos manchados de sangre, cubiertos de escrituras ensalzando a su señor.
Este rasgo tambien se ve en todos las armaduras de las demas, pero estas también adornan sus protecciones con los craneos de sus victimas, sobre todo de aquellas que tenian gran poder y habilidad con las armas.


Hijas de la Lascivia

Ver a las Hijas de las Lascivia es ver la perfección fisica hecha carne, si bien su alma esta torturada como las de los demás servidores del Caos.
Si algo caracteriza a estas antiguas Hermanas de la Batalla es la carencia de mutaciones que alteren su fisico, a no ser que se considere como una mutación su belleza imposible.
De ojos almendrados y labios generosos, las caras de las siervas de Slaanesh son la imagen de la más pura y maravillosa beldad, pero esconden las mas bajas pasiones y los mas bajos instintos.
Tienen el pecho muy abundante, una cintura fina y brazos y piernas muy bien torneados. Su pelo, sea del color que sea es suave y sedoso, brillante como alas de mariposa.
Su piel es suave y delicada, con un tacto de terciopelo que rivaliza hasta con las de las más delicadas doncellas Eldar.
Se mueven con la delicadeza, el contoneo y la cadencia de una gata, mirando por encima del hombro a todos aquellos seres con los que se cruzan.

La psique de las Hijas de la Lascivia esta alterada por sus desenfrenadas practicas, estan inmbuidas de tal aura de perfección que cuando no realizan sus rituales lascivos se muetran apaticas, cansadas de todo aquello que el mundo normal les puede ofrecer, tan solo durante la batalla, donde las emociones se intensifican, o durante las ceremonias a Slaanesh, donde las las pervertidas practicas y los mas exquisitos dolores y torturas se llevan a cabo, las Hijas de la Lascivia se muestran activas y freneticas.

Sus armaduras tienen colores cambiantes, aunque predominan los tonos rosados y pastel. La tunica suele ser de las mas finas sedas azuladas. Hasta las armaduras de las Hijas Menores estan bellamente labradas, mediante un ritual por el cual se obliga a un esclavo a labrar el metal al rojo usando para ello los huesos ensangrentados de sus propias manos hasta que muere desangrado y entre convulsiones, de modo que el dolor del pobre diablo impregne la armadura proporcionado a su portadora una pequeña y gratificante tortura constante. En algunas de las obras maestras de estos sacrificios artistas el alma del esclavo queda atrapada en la armadura y su torturada alma aún puede verse en los grabados que esta tiene.
Sin embargo estos gravados tampoco son claramente apreciables pues como las de todas las Hijas estan cubiertos de pergaminos fabricados con piel humana con oraciones al señor del Placer gravadas a fuego cuando la victima aún estaba viva. Diminutas obras de arte y dolor.

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